Y así llegamos al 27 de febrero, lo cual puede significar una sola cosa… ¿Qué los primeros meses del año se desvanecieron como agua entre tus dedos? No exactamente. Más bien, un día como hoy de 1996 nacía Pocket Monsters, para nosotros Pokémon, y desde entonces cada 27 de febrero celebramos el #PokemonDay. Treinta años después seguimos aquí, hablando de un fenómeno global que pasó de ser la idea de un aficionado a la entomología a convertirse en una forma de vivir para millones de fanáticos alrededor del mundo.
Pocket Monsters, Poketto Monsutā, Pokémon… distintos modos de referirse a un mismo sentimiento. Pokémon cumple tres décadas junto a nosotros, y qué mejor forma de celebrarlo que conocer mejor la raíz que germinó uno de los éxitos más rotundos de la cultura mundial.
¿Tenés todo listo? Agarrá tu mochila, el Pokédex y las Poké Balls (puede que te sean útiles, se han reportado Pokémon salvajes en este artículo). Es momento de comenzar nuestra aventura.
Capítulo I: Pokémon, ¡Yo te elijo!
Corría el año 1965 en una ciudad al sur de Tokio, un lugar llamado Machida. Aquel sitio sería el albergue inspirador de un pequeño y curioso cazador de insectos que más tarde se convertiría en el creador de un fenómeno que conquistó al mundo. Su nombre era Satoshi Tajiri, criado a las afueras de la ciudad y rodeado de naturaleza. Allí encontró una fascinación por coleccionar insectos, una afición que le valió el mote de “Dr. Insecto”. Era un joven encandilado por la entomología que supo abrirse camino en un entorno que comenzaba a transformarse. La naturaleza a su alrededor se desvanecía, dando paso a grandes ciudades, y lo que alguna vez fue su patio de descubrimientos se convirtió en un centro urbano. Sin embargo, Tajiri halló un nuevo pasatiempo que pronto se transformó en pasión, y todo sucedió en una pequeña sala de arcade. Eclipsado por las luces de Space Invaders, inició su camino en el mundo de los videojuegos.
Durante los años 80, Tajiri creó su propia revista dōjinshi enfocada en reseñas y guías de videojuegos junto con su amigo Ken Sugimori, encargado de las ilustraciones. La publicación recibió el nombre de Game Freak y se mantuvo activa hasta mediados de la década. Poco después, Tajiri comprendió que era momento de dar el siguiente paso y Game Freak se convirtió en una compañía dedicada al desarrollo de videojuegos. En 1989 hizo debut su primera creación, Quinty, conocido en Norteamérica como Mendel Palace, un arcade de acción y rompecabezas. Al año siguiente, la visión se expandió hacia Game Boy y Tajiri descubrió en el Game Link Cable una oportunidad única para trasladar su mundo de fantasía juvenil a la realidad. La idea de criaturas que evolucionaban y podían viajar de una consola a otra abrió una puerta hacia infinitas posibilidades. Con esa visión, el proyecto llegó a Nintendo, con Tajiri como responsable de la idea general y Sugimori como diseñador de los monstruos. Incluso recibieron consejos de Shigeru Miyamoto, creador de Mario Bros., que ayudaron a perfeccionar la propuesta. El juego, entonces llamado Capsule Monsters, demandó cinco años de desarrollo, en un tiempo en que Game Boy atravesaba una meseta por la falta de títulos nuevos. Esa necesidad llevó a Nintendo a apostar por el proyecto aun con dudas sobre su alcance.
Finalmente, en 1996, el sueño se materializó en Japón con el lanzamiento de Pocket Monsters Aka y Midori. Al principio no fue un éxito arrollador, pero poco a poco superó el millón de copias vendidas. Nintendo entendió que allí había algo más grande y decidió llevarlo al mercado occidental. La abreviatura de la pronunciación japonesa Poketto Monsutā (monstruo de bolsillo) dio origen al nombre que resonaría en todo el mundo. Así nació Pokémon Red and Blue, que en apenas una semana superó las 200.000 ventas. Desde ese momento, Tajiri comprendió que ese pequeño sueño ya era más grande que el propio soñador.
Todos los sueños son solo una realidad. Nunca lo olvides...Letrero de la Isla Sur, Pokémon Ruby & Sapphire
Capítulo II: ¡La gran carrera!
Desde entonces, la posibilidad de convertirse en un entrenador Pokémon se volvió una realidad, millones de pequeñas mentes soñadoras se volvieron capaces de vivir el sueño compartido de Tajiri. Un mundo dominado por criaturas asombrosas, con habilidades y personalidades únicas, capaces de extraer el potencial de aventurero en cada uno de nosotros. Inspirados en animales reales, insectos, objetos, plantas e incluso criaturas mitológicas, los Pokémon vienen en todos tipos y clases. Supieron ser 150, pero siempre había algo más, 151 dijeron para darle paso a Mew. Capturarlos, entrenarlos, luchar por el campeonato de la región, siempre será el objetivo, completar un Pokédex como una lista de aves en una pajareada. Pero más allá de todo, experimentar un mundo lleno de vida, de una visión compartida, de un sueño soñado a la vera del río en un lugar llamado Machida. Porque con ellos aprendiste a crecer, a mejorar y a nunca rendirte, cada batalla, cada encuentro supo ser una semilla que daría paso a algo más.
Y así fue como en 1997 el juego se convertiría en anime, expandiendo un mundo hacia límites imprevistos. Seguimos a Ash y Pikachu conquistó tu corazón, sus amigos se volvieron tus amigos, tanto Misty como Brock, y tú un aventurero más. Cada episodio era una invitación a soñar más allá de la pantalla, a imaginar que tu propio viaje estaba por comenzar. El tiempo pasó volando como las ráfagas de un Pidgey, pero aún se siente como la primera aventura. Y aunque no lo creas, puede que lo sea, porque cada generación que descubrió Pokémon encontró en Ash y Pikachu un reflejo de su propia historia, un recordatorio de que el viaje nunca termina, solo evoluciona.
Todos los seres vivos coexisten a través de la cooperación. Siempre debemos estar agradecidos por esto.Sabio del campanario, Pokémon Gold & Silver
Capítulo III: ¡Tan cerca y aún tan Farfetch’!
El mundo de Pokémon no se detuvo en aquellos primeros 150. Cada nueva generación abrió las puertas a regiones desconocidas, Johto, Hoenn, Sinnoh, Unova, Kalos, Alola, Galar y Paldea. Cada una con sus propias leyendas, mitologías y criaturas que expandieron el universo y lo hicieron más rico. Los videojuegos evolucionaron junto con las consolas, de Game Boy a Nintendo DS, de 3DS a Switch, siempre manteniendo la esencia de capturar, entrenar y luchar, pero añadiendo nuevas mecánicas, las formas regionales y los combates en línea. La experiencia se transformó en algo más dinámico, más social, más compartido, y cada jugador encontró nuevas formas de vivir su aventura.
La expansión no se limitó a los juegos, el anime continuó su camino con Ash y Pikachu como símbolos universales, mientras que las películas animadas llevaron la emoción a la pantalla grande. El Pokémon Trading Card Game se convirtió en un fenómeno competitivo y coleccionable, con torneos internacionales y cartas que hoy son piezas de culto. Pokémon se transformó en un universo expandido que abarcaba juguetes, ropa, música y hasta un Boeing 737. Lo que comenzó como un sueño de un niño japonés se convirtió en un lenguaje compartido por millones de personas alrededor del planeta, un fenómeno cultural que trascendió generaciones y que demostró que la imaginación podía convertirse en un puente entre mundos reales y fantásticos.
Si tienes que tomar una decisión difícil y dejas que otra persona decida por ti, te arrepentirás, independientemente del resultado.Entrenador en Ruta 104, Pokémon Ruby & Sapphire
Capítulo IV: ¡La prueba máxima!
Pokémon alcanzó un punto en el que dejó de ser solo entretenimiento para convertirse en referencia cultural. Generaciones enteras crecieron con sus criaturas y cada una encontró en ellas un reflejo de sus propios sueños y desafíos. El fenómeno trascendió fronteras desde los parques temáticos en Japón hasta el impacto de Pokémon GO en 2016, que convirtió las calles del mundo en escenarios de caza y reunió a millones de jugadores en plazas y parques. Fue un recordatorio de que Pokémon no era únicamente un juego, sino una experiencia compartida que conectaba a desconocidos bajo una misma pasión.
Pokémon se ha ganado el lugar como un símbolo de perseverancia, amistad y evolución constante. Ha inspirado a artistas, científicos y soñadores, y sigue reinventándose con nuevas generaciones de juegos, series y proyectos. Su legado es tan vasto que resulta imposible medirlo en cifras, está en la memoria de aquellos cuyo viaje comenzó en la región Kanto, en las historias que contamos y en las que probablemente nuestros hijos contarán. El viaje no termina aquí, es solo un comienzo, porque como en cada aventura Pokémon siempre habrá una nueva región por descubrir, una nueva criatura por conocer y un nuevo entrenador dispuesto a desafiarte. En ese ciclo infinito de descubrimiento y crecimiento se encuentra la verdadera herencia de Pokémon, un recordatorio de que la evolución no es un final, sino la promesa de alcanzar una mejor versión de ti.
Tenemos mucho en común. La misma tierra, el mismo aire, el mismo cielo. Quizás si empezáramos a fijarnos en lo que tenemos en común, en lugar de fijarnos en lo que nos diferencia, ¿quién sabe?Meowth
Conclusión
Puede que hayas crecido junto a Squirtle, Bulbasaur o Charmander, o que tu primera generación incluyera un Chikorita, Torchic o Piplup. No importa dónde comenzó tu aventura, porque todos los entrenadores compartimos la misma meta y en algún momento nuestros caminos se vuelven a cruzar. Para los pokemaniacos que recorren el mundo viviendo hazañas increíbles, este es el momento de celebrar que aquel pequeño sueño junto a un río en Machida se convirtió en una realidad compartida que vive en cada uno de nosotros como reflejo de nuestra propia evolución cultural.
Un Caterpie puede transformarse en un Butterfree, pero el corazón que late en su interior sigue siendo el mismo.Brock Harrison
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Por Nick¿Creciste en los 90? Este especial de Power Rangers te va a fascinar. ¡No te quedes afuera! Subscríbete y mantente al día de todas las novedades.